La Maison de Noël

Todo lo que se ilumina, se cuelga y se coloca — para una casa que se ve desde la calle.

Adornos para el árbol de Navidad — bolas, puntas y faldones

Un árbol se decora de arriba abajo, y es la parte baja la que se olvida. El pie de plástico queda a la vista todo diciembre, bajo una rama que no acaba de taparlo, y es lo primero que ven los invitados sentados en el sofá.

El criterio que decide es el número de piezas respecto al tamaño del árbol. Un árbol de 1,50 m absorbe una veintena de bolas sin parecer cargado; a 1,80 m hacen falta treinta para que no se vean los huecos. Más vale un lote de bolas mates y brillantes mezcladas que uno uniforme: el contraste de acabados da relieve bajo la luz, no el color.

Tres piezas bastan para que un árbol parezca acabado: las bolas para el volumen, una punta para el punto alto, un faldón para tapar el pie. Si el árbol es sobrio, elige un faldón con motivo; si está cargado, elígelo liso — dos elementos que hablan a la vez se anulan.

Mide el diámetro de la base antes de elegir un faldón: un modelo de 120 cm sobresale de una mesa auxiliar y cae, lo que se ve más que el pie que debía tapar. Para un árbol pequeño colocado en alto, un faldón de 90 cm o un arbolito de mesa ya decorado funcionan mejor.

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