Tarro de cerámica hermético — lo que queda abierto se echa a perder
Desde 29,90 €
No se ordena por ordenar. Se ordena para que la puerta cierre.
Una cocina ordenada no es una cocina vacía. Es una cocina donde la mano encuentra sin buscar, y eso se reduce a una sola distinción: lo que se usa a diario y lo que se abre una vez al mes.
Lo que sirve cada día debe estar al alcance de la placa: aceite, sal, pimienta, la salsa del momento. Cuatro objetos que, dejados en la encimera, se mueven veinte veces al día y acaban saturándola. Un estante de pared de dos niveles los saca de la encimera sin alejarlos de la mano.